
Arbolado: 3.629 podas antes del Super Niño
Editor
El Gobierno de la Ciudad realizó 3.629 podas durante el primer semestre de 2026, además de 601 cortes de raíz, 468 extracciones y 226 plantaciones. La actividad de mantenimiento del arbolado adquiere una dimensión adicional ante el escenario climático que atraviesa la región, con pronósticos de lluvias superiores a las habituales y tormentas intensas durante los próximos meses.
El fenómeno de El Niño ya está activo y especialistas consultados por Clarín advierten sobre posibles cambios en el régimen de precipitaciones. Carla Gulizia, presidenta del Centro Argentino de Meteorólogos, señaló que entre las zonas más vulnerables se encuentra el Litoral y explicó que el fenómeno puede aumentar las precipitaciones y el riesgo de crecidas de grandes ríos de la cuenca del Plata.
En otra actualización publicada este viernes, un investigador del Conicet volvió a poner el foco sobre el fenómeno y sus efectos sobre las lluvias y las temperaturas.
Para la Comuna 4, el escenario tiene una particularidad territorial. La jurisdicción está integrada por La Boca, Barracas, Parque de los Patricios y Nueva Pompeya, y su límite incluye al Riachuelo y sectores vinculados con el Río de la Plata. La propia Ciudad describe a la comuna como un territorio que se desarrolla alrededor de la recuperación de la ribera del Riachuelo.
Eso coloca al mantenimiento del espacio público frente a una situación que va más allá del paisaje urbano. En calles arboladas, una tormenta fuerte puede poner a prueba simultáneamente árboles, veredas, desagües, circulación y servicios.
Miles de árboles intervenidos y una pregunta sobre la prevención
Durante los primeros seis meses del año, las cuadrillas realizaron 4.698 intervenciones entre podas, cortes de raíz y extracciones, además de 226 nuevas plantaciones, según los datos de la Comuna.
La mayor parte correspondió a las podas, con 3.629 trabajos. El registro oficial, sin embargo, no discrimina qué proporción de esas intervenciones respondió a criterios de prevención ante tormentas, cuáles estuvieron vinculadas con ramas que afectaban infraestructura y cuáles correspondieron al mantenimiento habitual de los ejemplares.
Esa información adquiere importancia frente a las previsiones meteorológicas actuales. El Gobierno porteño anunció un operativo preventivo para toda la Ciudad, con 177 puntos identificados como zonas de riesgo, entre pasos bajo nivel, puentes, estaciones de bombeo, desagües y sectores susceptibles de sufrir anegamientos. El plan contempla 83 puntos fijos y 94 dinámicos para monitorear desagües, estaciones de bombeo y acumulaciones de agua.
La propia Ciudad reconoce que, históricamente, fenómenos como El Niño pueden favorecer los anegamientos por la saturación del sistema pluvial y por el efecto de las sudestadas sobre el Río de la Plata. En ese contexto, la discusión sobre el arbolado urbano se cruza con otros problemas que ya aparecen en los registros de la Comuna. El corte de raíces, por ejemplo, está relacionado con las veredas: la información comunal contempla específicamente los daños producidos por raíces del arbolado público entre las situaciones que pueden modificar quién debe hacerse cargo de reparar una acera.
También existe una relación directa con la circulación. Una vereda levantada, una rama caída o un árbol afectado por una tormenta pueden convertirse en obstáculos en calles donde el mantenimiento ya constituye una demanda cotidiana.
El dato central del semestre, aseguran los analistas, es concreto: 3.629 podas, 601 cortes de raíz, 468 extracciones y 226 plantaciones. Lo que los números no permiten conocer es cuántos ejemplares quedaron identificados como potencialmente riesgosos, qué zonas concentran esas situaciones y qué parte de las intervenciones respondió a una estrategia preventiva.







