
Atraviesa un momento de moderado optimismo tras los avances logrados en materia normativa y de interlocución institucional, según manifiesta la CEG

El mercado laboral español cerró 2025 con cifras históricas en términos de empleo, pero con un comportamiento preocupante si se analiza el tiempo efectivo de trabajo. Según los últimos datos de la Encuesta de Población Activa (EPA), el número total de horas trabajadas a la semana alcanzó los 679,4 millones, el nivel más alto desde 2008. Sin embargo, este máximo convive con una reducción significativa de la media de horas trabajadas por ocupado, que cayó hasta las 30,5 horas semanales, el peor dato de la serie histórica si se excluye el año 2020 marcado por la pandemia .
Esta aparente contradicción se explica, en parte, por el fuerte crecimiento del empleo. España suma cerca de 22 millones de ocupados, casi dos millones más que antes de la crisis financiera. No obstante, el aumento del número de trabajadores no se ha traducido en un incremento proporcional del tiempo de trabajo efectivo, lo que plantea interrogantes relevantes para empresarios y directivos sobre la productividad laboral y el crecimiento potencial de la economía española.
Los datos de la EPA muestran además que solo el 88,2% de los ocupados trabajó realmente en la semana de referencia durante 2025, uno de los porcentajes más bajos de la serie, solo superado por el mínimo registrado en 2020. Esta brecha entre ocupados totales y ocupados efectivos es clave para entender la evolución del mercado laboral. Entre quienes sí trabajaron, la media de horas efectivas se situó en 34,6 horas semanales, una cifra más estable y coherente con otras métricas como los convenios colectivos. El problema, por tanto, no parece residir tanto en que los trabajadores activos dediquen menos tiempo, sino en que hay un número creciente de ocupados que no llegan a trabajar de forma efectiva .
Uno de los datos más llamativos es el comportamiento del empleo público. Los trabajadores del sector público registran el promedio más bajo de horas efectivas, con apenas 27,8 horas semanales, un mínimo histórico que incluso empeora los niveles observados durante la pandemia. Esta evolución contrasta con la de otros colectivos y tiene un impacto directo en la media agregada, reforzando el debate sobre la eficiencia del sector público y su efecto arrastre sobre la economía española .
En paralelo, el aumento de las bajas por incapacidad temporal se ha convertido en un factor estructural que preocupa a las empresas. Aunque algunos análisis lo vinculan al envejecimiento de la población activa y al mayor peso de trabajadores sénior, las ausencias por enfermedad han crecido en todas las franjas de edad. Cada vez son más las voces que apuntan a un sistema de control y gestión de bajas saturado, incapaz de adaptarse al volumen actual de incidencias. Instituciones oficiales ya han advertido en 2025 de que este fenómeno puede convertirse en un lastre relevante para el crecimiento económico a medio plazo .
Otro elemento a considerar es el impacto de la reforma laboral. El empleo a tiempo parcial representa el 13,75% del total, un porcentaje incluso inferior al existente antes de la reforma. El principal efecto normativo ha sido el aumento de la contratación indefinida a tiempo completo, lo que desmonta la idea de que la caída de horas trabajadas se deba exclusivamente a un mayor peso del trabajo parcial o de figuras como los fijos discontinuos. El ajuste parece responder a factores más complejos relacionados con la organización del trabajo y la disponibilidad real de la mano de obra.
Desde una perspectiva empresarial, este contexto plantea retos significativos. Sectores intensivos en empleo como la hostelería, el comercio, la logística o la construcción siguen concentrando gran parte del mercado laboral. En ellos, la desconexión entre oferta y demanda de trabajadores está elevando las vacantes, pese a que España mantiene cerca de 2,4 millones de parados. Esta situación alimenta la percepción de que no se está creando empleo neto de calidad, sino que el trabajo disponible se reparte entre más personas.

Atraviesa un momento de moderado optimismo tras los avances logrados en materia normativa y de interlocución institucional, según manifiesta la CEG

Entre 2013 y 2025 se observa una tendencia clara y sostenida al alza en el número de horas no trabajadas por trabajador y mes a causa de la incapacidad temporal

Desde Uvesco se ha subrayado que esta operación representa “una clara apuesta por el arraigo, la continuidad del modelo de negocio de Uvesco y su crecimiento sostenible

La inversión mantendrá un tono positivo, aunque muy selectivo. Quienes decidan invertir lo harán principalmente para ganar eficiencia y competitividad.

Desde comienzos de 2026, la Tesorería General de la Seguridad Social ha empezado a remitir las primeras notificaciones relacionadas con la regularización de 2024

Se espera que la inflación en la Eurozona se modere hasta el 1,6%, situándose por debajo del objetivo del 2% marcado por el Banco Central Europeo.