
Pimec pide al Gobierno un marco que impulse el crecimiento
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El reducido tamaño medio de las empresas sigue siendo uno de los grandes lastres estructurales de la economía española. Así lo ha vuelto a poner de manifiesto la organización empresarial Pimec, que ha reclamado al Gobierno un marco legislativo estable que facilite el crecimiento de las pequeñas y medianas empresas y refuerce su competitividad, tanto a nivel nacional como internacional.
La petición se trasladó durante una reunión de trabajo celebrada en Barcelona con motivo de la visita del ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu, a la sede corporativa de la patronal. En el encuentro, representantes de Pimec expusieron las principales conclusiones del Estudio sobre la dimensión de la pyme, elaborado por el Observatorio de la Pyme de Cataluña, que identifica un déficit estructural de tamaño empresarial compartido por Cataluña y el conjunto de España.
Los datos del informe son contundentes. El 99,8 % de las empresas cuentan con menos de 50 trabajadores y solo un 0,2 % puede considerarse gran empresa, una proporción sensiblemente inferior a la de otras economías europeas como la alemana. Este desequilibrio limita la productividad, la capacidad inversora, la internacionalización y, en última instancia, la competitividad global del tejido productivo.
Según el estudio, siete de cada diez pymes manifiestan voluntad de crecer, pero únicamente tres lo consiguen. Esta brecha entre intención y realidad pone de relieve la existencia de barreras estructurales que dificultan la escala empresarial. Entre los principales obstáculos, el informe señala el exceso de burocracia, una fiscalidad poco incentivadora, las dificultades de acceso a la financiación y la escasez de talento cualificado, factores que afectan de forma directa a la sostenibilidad y al potencial de crecimiento de los pequeños negocios.
Crecer para ganar productividad y bienestar
Durante la reunión, el presidente de Pimec, Antoni Cañete, subrayó que “si queremos más productividad, mejores salarios y mayor bienestar para la ciudadanía, necesitamos empresas de mayor dimensión”. En su opinión, impulsar el crecimiento empresarial no es solo una prioridad económica, sino también social, ya que permite generar empleo de mayor calidad y reforzar la resiliencia del tejido productivo ante contextos de incertidumbre.
En este sentido, la patronal trasladó al ministro la necesidad de avanzar hacia un marco normativo claro y previsible, que elimine los frenos regulatorios que penalizan la expansión de las pymes y desincentivan la creación de empresas medianas y grandes. Entre las medidas planteadas destacan la simplificación administrativa, el impulso a la digitalización de los procesos públicos, una revisión del sistema fiscal que incentive la reinversión de beneficios y el crecimiento, así como la mejora de las condiciones de acceso al crédito para empresas en fase de expansión.
La preocupación de Pimec no se limita únicamente al ámbito normativo. Durante el encuentro, Cañete alertó también de los problemas registrados en la red ferroviaria de Cataluña, especialmente en los ejes de transporte de mercancías. Según la organización, la falta de fiabilidad de estas infraestructuras y la reiteración de incidencias pueden llegar a desencadenar una crisis de aprovisionamiento industrial, con un impacto directo sobre la logística, las cadenas de suministro y la competitividad de las empresas.
Desde la perspectiva de las pymes industriales y logísticas, estas deficiencias suponen un sobrecoste operativo difícil de asumir y un factor adicional de incertidumbre que condiciona la planificación y la inversión. La patronal advierte de que, sin infraestructuras modernas y fiables, resulta complicado avanzar hacia un modelo productivo más competitivo y orientado a mercados internacionales.







