

La Comisión de Emprendimiento y Autónomos de la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) ha iniciado la elaboración de un catálogo consensuado de prioridades con el objetivo de reforzar el ecosistema emprendedor y mejorar las condiciones de los trabajadores por cuenta propia. Esta iniciativa pone el foco en uno de los principales retos del tejido empresarial: la necesidad de una mayor coherencia normativa entre distintos niveles administrativos para favorecer la actividad económica y reducir barreras.
Entre los aspectos más relevantes se encuentra la urgencia de avanzar hacia una armonización legislativa que permita eliminar duplicidades y reducir la inseguridad jurídica. En este sentido, también se identifican como áreas prioritarias la promoción de la cultura emprendedora, la revisión de la fiscalidad de autónomos y la simplificación de las cargas administrativas, especialmente en entornos rurales donde el emprendimiento puede desempeñar un papel clave en la fijación de población.
El presidente de la CEG, Juan Manuel Vieites, advierte sobre ciertas tendencias regulatorias que podrían estar condicionando el desarrollo empresarial. En sus palabras, “Se percibe una tendencia a condicionar el acceso a beneficios o a la actividad económica en función de la adhesión a determinados modelos empresariales. Esto genera: inseguridad jurídica, desincentivos a la inversión y pérdida de competitividad frente a otros países europeos”. Esta reflexión apunta directamente a la necesidad de diseñar políticas públicas más neutrales y orientadas a la eficiencia económica.
En la misma línea, Vieites subraya que “las políticas públicas deben ser neutrales y orientadas a la eficiencia económica, no a imponer modelos ideológicos que afectan directamente a autónomos y emprendedores”. Este posicionamiento cobra especial relevancia en el contexto de propuestas recientes que, según la organización, podrían implicar cambios profundos en la estructura empresarial y en las relaciones laborales.
Fiscalidad, cotizaciones y burocracia: retos clave del autónomo
Otro de los puntos centrales del debate gira en torno a la simplificación del sistema tributario. La posible eliminación del IVA para autónomos con ingresos inferiores a 85.000 euros se valora como una medida alineada con la normativa europea y orientada a reducir la carga administrativa. “Se alinea con la necesidad de la simplificación administrativa, la reducción de cargas burocráticas y es una medida coherente con el modelo europeo (régimen de franquicia del IVA)”, señala Vieites. No obstante, también advierte que “la supresión del IVA es positiva, pero insuficiente si no se acompaña de una reforma integral del sistema fiscal y de cotizaciones”.
Esta medida, contemplada en la Directiva (UE) 2020/285, permitiría reducir significativamente los trámites para pequeños negocios, disminuyendo costes y tiempo dedicado a la gestión fiscal. Organizaciones del sector estiman incluso ahorros administrativos relevantes, lo que contribuiría a mejorar la eficiencia operativa de muchos profesionales.
Sin embargo, la Comisión también pone el foco en las recientes modificaciones del sistema de cotización por ingresos reales. Según el análisis realizado, estos cambios están generando un incremento de cuotas en determinados tramos y una mayor complejidad en la planificación financiera. Esta situación podría entrar en contradicción con los objetivos de impulso al emprendimiento, especialmente en fases iniciales o en actividades con ingresos variables.
Además, se destaca que el aumento de los costes laborales y sociales tiene un impacto directo en la competitividad de las pymes, reduciendo márgenes y limitando la capacidad de inversión. Este efecto es particularmente acusado en los autónomos empleadores, que afrontan mayores dificultades para mantener o generar empleo en un entorno de creciente presión regulatoria.
En paralelo, se aborda el desafío del relevo generacional, una cuestión crítica para la continuidad del tejido empresarial. En regiones como Galicia, donde el envejecimiento demográfico es más acusado, la falta de sucesores se ha convertido en una de las principales causas de venta de empresas familiares. De hecho, “En Galicia, la ausencia de sucesores es una de las principales razones por las que se venden las empresas familiares. De hecho, 8 de cada 10 ventas se deben a este motivo”, señala Vieites.








