El absentismo laboral supera ya los 37.000 millones de coste

Adecco, AMAT y la CEG alertan del fuerte impacto económico del absentismo laboral, impulsado por las bajas médicas y la salud mental.
Galicia22/05/2026EditorEditor
Stress laboral
Stress laboral

El absentismo laboral se consolida como uno de los principales desafíos para las empresas españolas. Expertos de Adecco, la Asociación de Mutuas de Accidentes de Trabajo (AMAT) y la Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) alertaron esta semana en Santiago de Compostela del fuerte impacto económico y organizativo que está generando el aumento de las bajas laborales en España.

Durante la jornada “Absentismo: efecto visible, causas invisibles”, organizada por Adecco y la CEG con la participación de AMAT, representantes empresariales y especialistas en recursos humanos analizaron el crecimiento del fenómeno y sus consecuencias sobre la competitividad empresarial, especialmente en las pymes españolas.

El director de The Adecco Group Institute, Carlos Arcas, advirtió de que “el absentismo laboral en España ha alcanzado niveles récord, consolidándose como uno de los principales retos económicos y organizativos del país”. Según explicó, durante el último año se perdieron 120 horas de trabajo por empleado, el dato más elevado de toda la serie histórica, mientras que la tasa de absentismo ya ronda el 7%.

La magnitud del problema tiene además un fuerte impacto económico. Adecco calcula que cada día más de 1,5 millones de trabajadores no acuden a su puesto de trabajo, generando un coste superior a los 37.000 millones de euros, una cifra que podría elevarse hasta los 54.000 millones en términos brutos.

Uno de los aspectos que más preocupa a empresas y expertos es el creciente peso de la salud mental dentro de las bajas laborales. Según los datos presentados durante la jornada, las incapacidades temporales relacionadas con problemas psicológicos ya representan cerca del 20% del total y han aumentado un 111% en los últimos cinco años.

Sectores como la sanidad, la educación, el transporte y la industria presentan actualmente las tasas más elevadas de absentismo, en algunos casos por encima del 10%, reflejando un problema estructural que afecta directamente a la productividad y sostenibilidad de muchas organizaciones.

La salud mental y las bajas médicas centran la preocupación 

Adecco considera que la incapacidad temporal por enfermedad común es actualmente el principal motor del absentismo laboral, ya que representa aproximadamente el 75% de las horas no trabajadas. Por ello, la compañía defiende la necesidad de abordar el problema desde una perspectiva más preventiva y no únicamente centrada en el control de bajas.

Carlos Arcas insistió en que las empresas deberán apostar por políticas integrales de bienestar laboral, programas de apoyo psicológico y herramientas tecnológicas que permitan anticipar riesgos. Según explicó, el uso de tecnologías como la inteligencia artificial podría ayudar a reducir el absentismo hasta en un 30% mediante sistemas de detección temprana y prevención.

Desde AMAT también alertaron sobre el creciente colapso administrativo y sanitario vinculado a las bajas laborales. El director gerente de la asociación, Pedro Pablo Sanz Casado, explicó que la incidencia media mensual de procesos de incapacidad temporal ha aumentado desde 2018 un 39,32% en Galicia y un 51,27% en el conjunto de España.

La organización sostiene además que la lentitud en determinados tratamientos y procedimientos médicos está generando importantes sobrecostes para empresas y Seguridad Social. Según AMAT, en Galicia casi 65.000 trabajadores con patologías traumatológicas tardaron en 2025 una media de 62 días más en recuperarse respecto al tiempo estimado si hubieran sido tratados directamente por las mutuas colaboradoras.

El impacto económico de esta situación también resulta muy elevado. Solo en Galicia, el coste derivado de prestaciones económicas y gastos directos para las empresas alcanzó en 2025 los 1.770 millones de euros, lo que supone un incremento superior al 123% respecto a 2018. A nivel nacional, el coste total supera ya los 33.280 millones de euros.

Entre las propuestas planteadas por AMAT figuran una mayor coordinación entre mutuas, Seguridad Social y servicios públicos de salud, la agilización de tratamientos médicos, el refuerzo de recursos sanitarios y cambios regulatorios que permitan a las mutuas gestionar determinadas bajas laborales relacionadas con patologías traumatológicas o psicológicas.

Por su parte, el presidente de la CEG, Juan Manuel Vieites, reclamó una mayor colaboración público-privada y más herramientas para las empresas, especialmente para las pequeñas compañías que cuentan con menos capacidad para afrontar largas ausencias laborales. Vieites defendió que “el empresariado gallego no cuestiona el derecho a la baja laboral cuando es necesaria”, pero sí reclama un sistema “más eficiente” que evite retrasos y disfunciones.

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