Galicia impulsa las empresas intermedias

La propuesta de la Comisión Europea para crear una nueva categoría de empresas “small mid-caps” busca facilitar su desarrollo
Galicia30/04/2026EditorEditor
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Galicia consolida su papel dentro del tejido empresarial español al concentrar el 5,5% de las denominadas Empresas de Tamaño Intermedio (ETI), un segmento clave para el crecimiento económico y la transformación productiva. Estas compañías, que se sitúan entre las pequeñas y medianas empresas y las grandes corporaciones, destacan por su capacidad de adaptación, innovación y contribución al desarrollo regional.

Las ETI, definidas como aquellas empresas con una facturación de entre 50 y 500 millones de euros y plantillas que oscilan entre 250 y 3.000 empleados, representan un modelo empresarial especialmente relevante para la competitividad empresarial en España. En el caso gallego, este tipo de compañías ha demostrado una notable resiliencia en un contexto económico marcado por la transformación digital, la transición energética y los cambios en los mercados internacionales.

Durante un encuentro empresarial celebrado en Santiago de Compostela, organizado por la Fundación CRE100DO junto con la Confederación Empresarial de Galicia (CEG) y la Asociación Gallega de la Empresa Familiar (AGEF), se puso de relieve el papel estratégico de estas empresas. En este foro, expertos y líderes empresariales coincidieron en que las ETI actúan como un puente natural entre las pymes españolas y las grandes corporaciones, facilitando la escalabilidad y la internacionalización del tejido productivo.

Rafael Vaquero, director general de Fundación CRE100DO, subrayó que “Galicia es un claro ejemplo de cómo las Empresas de Tamaño Intermedio pueden convertirse en motor de transformación económica y social del territorio. Se trata de compañías con una gran capacidad para crecer, innovar e internacionalizarse, manteniendo al mismo tiempo un fuerte arraigo local”. Asimismo, añadió que “las ETI desempeñan un papel estratégico como puente entre pymes y grandes corporaciones, y son clave para reforzar la competitividad del tejido empresarial en un contexto global cada vez más exigente”.

El impacto de estas empresas no solo se mide en términos económicos, sino también sociales. Su arraigo territorial y su capacidad para generar empleo estable las convierten en un elemento esencial para el desarrollo equilibrado de regiones como Galicia. Además, su enfoque a largo plazo contribuye a consolidar modelos empresariales sostenibles y resilientes.

Retos estructurales y oportunidades para el crecimiento empresarial

A pesar de sus fortalezas, las empresas de tamaño intermedio enfrentan importantes desafíos que condicionan su crecimiento. Entre ellos destacan la necesidad de aumentar su dimensión, mejorar el acceso a la financiación empresarial, avanzar en procesos de digitalización de pymes y atraer talento cualificado. A estos factores se suman la burocracia, la incertidumbre regulatoria y la presión de costes, que afectan de forma directa a su competitividad.

El presidente de la CEG, Juan Manuel Vieites, señaló que "necesitamos más empresas de tamaño intermedio y necesitamos que las que ya existen continúen creciendo". En este sentido, defendió la importancia de abordar estos retos mediante una estrategia conjunta que involucre tanto al sector público como al privado. Según explicó, el crecimiento de este segmento empresarial tiene un efecto multiplicador sobre la economía regional, beneficiando no solo a las propias compañías, sino al conjunto del territorio.

Otro aspecto relevante es el papel de las empresas familiares, que constituyen el 94,3% del tejido empresarial gallego. Cristina González-Babé destacó que “nueve de cada diez empresas españolas son proyectos familiares”, subrayando su contribución al empleo y al valor añadido bruto. Este tipo de empresas comparte con las ETI una visión a largo plazo y un fuerte compromiso con el territorio, lo que refuerza su papel en la economía regional en Galicia.

A nivel europeo, se están produciendo avances en el reconocimiento de este segmento empresarial. La propuesta de la Comisión Europea para crear una nueva categoría de empresas “small mid-caps” busca facilitar su desarrollo mediante una menor carga regulatoria y mejores condiciones de acceso a los mercados. Esta iniciativa podría beneficiar a cerca de 38.000 compañías en Europa, reforzando su capacidad competitiva.

Además, casos empresariales como CEAMSA, Fain Ascensores o Zendal evidencian cómo las ETI pueden convertirse en referentes internacionales sin perder su arraigo local. Estas compañías han basado su crecimiento en la innovación, la inversión en I+D+i y la internacionalización, demostrando que es posible combinar expansión global con compromiso territorial.

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