

La inflación comienza a moderarse en España y Cataluña, pero las pequeñas y medianas empresas siguen soportando una elevada presión de costes. Así lo advierte Pimec en su última valoración sobre el IPC de abril de 2026, en la que reclama al Gobierno mantener las medidas fiscales extraordinarias aplicadas sobre la energía y los carburantes para evitar un nuevo repunte de precios en los próximos meses.
Según los datos definitivos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el IPC interanual en España se situó en abril en el 3,2%, dos décimas menos que en marzo. En Cataluña, la inflación bajó hasta el 3%, también una décima menos respecto al mes anterior. Pese a esta ligera moderación, la patronal considera que la situación sigue siendo preocupante para las pymes españolas, especialmente por el encarecimiento de determinados costes empresariales y financieros.
Pimec señala que esta reducción del IPC responde principalmente al descenso del precio de la electricidad y del gas, favorecido por la rebaja temporal del IVA energético aprobada el pasado 20 de marzo. Durante abril, los precios de la electricidad cayeron un 10,4%, mientras que el gas registró una bajada del 8,5%. Sin embargo, otros componentes estratégicos para la actividad económica continúan presionando al alza, especialmente el transporte y los carburantes.
En este sentido, el informe destaca que el componente del transporte se aceleró hasta el 6,5% interanual en España y el 5,2% en Cataluña, impulsado por las tensiones geopolíticas derivadas del conflicto en Irán y el encarecimiento de los combustibles.
La organización empresarial considera que la aparente moderación de la inflación general no debe interpretarse como el final de las tensiones inflacionistas. Uno de los aspectos que más preocupa es la evolución de la inflación subyacente, indicador que excluye alimentos frescos y productos energéticos. Aunque descendió una décima en abril, todavía se sitúa en el 2,8% en España y en el 2,6% en Cataluña, claramente por encima del objetivo del 2% fijado por el Banco Central Europeo (BCE).
Las pymes afrontan más costes financieros y energéticos
Pimec advierte además de que España continúa manteniendo un diferencial de inflación superior al de la zona euro. El IPC armonizado alcanzó el 3,5% en España frente al 3% de media europea, lo que, según la patronal, supone una pérdida de competitividad para las empresas si no viene acompañado de mejoras equivalentes de productividad.
El informe pone el foco especialmente en las pymes exportadoras, que afrontan un contexto de costes crecientes mientras la demanda europea comienza a debilitarse. La combinación de energía cara, aumento de precios industriales y encarecimiento del crédito está generando importantes tensiones de tesorería en muchas empresas.
En este escenario, el BCE decidió mantener los tipos de interés en el 2% por séptima reunión consecutiva, aunque ya estudia posibles subidas adicionales debido al riesgo inflacionista. Los mercados financieros anticipan entre dos y tres incrementos de tipos durante 2026, una situación que ya se está trasladando al Euríbor y al coste de financiación empresarial.
Pimec considera que las ayudas fiscales aprobadas en marzo están actuando como un “efecto amortiguador” sobre la inflación. De hecho, la patronal asegura que, sin estas medidas, tanto el IPC de marzo como el de abril habrían sido significativamente más elevados. Por ello, reclama prorrogar más allá del 30 de junio la rebaja del IVA aplicada a la electricidad, el gas y los carburantes.
La organización empresarial teme que, si el conflicto geopolítico persiste y las medidas fiscales desaparecen en verano, la inflación media de 2026 podría acercarse al 3,8%. Además, alerta sobre los llamados “efectos de segunda ronda”, es decir, el traslado del aumento de costes empresariales a los precios finales de bienes y servicios.








