
El encuentro, convocado por el embajador británico en España, Alex Ellis, reunió a representantes institucionales y empresariales para analizar las implicaciones
La nueva normativa introduce cambios relevantes en impuestos a multinacionales, banca, ahorro y sociedades, dejando en el aire otras propuestas tributarias.
ECONOMÍA & POLÍTICA29/11/2024
Editor
El Congreso de los Diputados ha dado luz verde a una reforma fiscal que incorpora importantes medidas para ajustar el sistema tributario español a las directrices europeas y a las demandas internas de redistribución. Entre las novedades destacan un impuesto mínimo a multinacionales, ajustes en el impuesto de sociedades, un nuevo tributo a la banca y una subida del IRPF sobre el ahorro. Sin embargo, otras propuestas, como el gravamen a energéticas o un impuesto al lujo, quedaron fuera. A continuación, detallamos los puntos más destacados.
La reforma incluye la transposición de la directiva europea que establece un tipo mínimo del 15% para multinacionales con ingresos superiores a 750 millones de euros. Este impuesto busca evitar que grandes empresas reduzcan su carga tributaria mediante estrategias agresivas de planificación fiscal. Con este ajuste, España se alinea con el Pilar 2 de la OCDE, evitando sanciones por retrasos en su aplicación y posibles pérdidas de recaudación en favor de otros países.
Se reintroducen medidas como la limitación para compensar bases imponibles negativas, que baja al 50% para empresas con ingresos de más de 20 millones de euros y al 25% para aquellas que superan los 60 millones. Además, se retoma la restricción del 50% en deducciones por doble imposición y se obliga a incluir en la base imponible los deterioros de participaciones deducidos previamente.
En el lado positivo, las pymes y cooperativas se beneficiarán de una rebaja progresiva en el impuesto de sociedades. Para empresas con ingresos menores a un millón de euros, el tipo se reducirá al 17% para los primeros 50.000 euros de base imponible y al 20% para los siguientes, frente al 23% actual.
El gravamen temporal aplicado desde 2023 será sustituido por un impuesto progresivo sobre el margen de intereses y comisiones de entidades financieras. Este tributo oscila desde un 1% para márgenes de hasta 750 millones de euros, hasta un 7% para tramos superiores a 5.000 millones. Una parte del impuesto será deducible en el impuesto de sociedades, y la recaudación se repartirá entre las comunidades autónomas según su PIB.
El tipo marginal aplicable a las rentas del capital superiores a 300.000 euros, por su parte, sube del 28% al 30%. Este ajuste afecta únicamente al tramo que exceda dicho umbral, manteniéndose los tipos más bajos para los tramos inferiores.
Varias propuestas quedaron fuera del paquete final, como el Impuesto a energéticas, que No se transformará en permanente, aunque podría prorrogarse a través de un decreto si no se alcanza consenso para un nuevo impuesto. La Equiparación fiscal diésel-gasolina entretanto fue rechazada por falta de apoyo parlamentario, aunque es probable que se retome en el futuro, mientras que el Impuesto al lujo se descartó gravar, lo que excepciona a yates o jets privados. Tampoco prosperó la eliminación del régimen especial de las Socimis ni la supresión de la exención fiscal en seguros de salud.

El encuentro, convocado por el embajador británico en España, Alex Ellis, reunió a representantes institucionales y empresariales para analizar las implicaciones

Esta medida tendrá un impacto directo en las tarjetas revolving, uno de los productos más controvertidos del mercado financiero. Los nuevos límites no solo afectarán a los contratos futuros

La patronal trasladó al ministro la necesidad de avanzar hacia un marco normativo claro y previsible, que elimine los frenos regulatorios que penalizan la expansión de las pymes

La patronal trasladó al ministro la necesidad de avanzar hacia un marco normativo claro y previsible, que elimine los frenos regulatorios que penalizan la expansión de las pymes

El informe subraya que uno de los grandes cuellos de botella para las mipymes es la desconexión entre los sistemas formativos y las necesidades reales del tejido productivo.

Se trata de un formato formativo más breve y focalizado que los programas tradicionales, diseñado para ofrecer competencias concretas en un ámbito específico.