Según el informe elaborado por S&P Global y Hamburg Commercial Bank (HCOB), la economía europea muestra síntomas cada vez más claros de desaceleración, acompañados además por un fuerte repunte de los precios.
El detonante de esta nueva presión sobre los mercados energéticos ha sido el conflicto internacional que ha afectado directamente a rutas clave de suministro. En particular, el cierre del estrecho de Ormuz
Algunas compañías siguen afrontando costes fijos elevados, lo que limita su capacidad de adaptación en el corto plazo. Esta situación ha llevado a implementar medidas adicionales de control de gasto
El detonante de esta situación fue la operación militar lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel. Desde entonces, los mercados energéticos internacionales han reaccionado con rapidez
La petición responde a una preocupación creciente dentro del tejido empresarial europeo. Las pequeñas empresas representan la inmensa mayoría del tejido productivo de la Unión Europea