

La Confederación de Empresarios de Galicia (CEG) ha puesto sobre la mesa la necesidad de redefinir el modelo de conectividad aérea de la comunidad con un enfoque estratégico, coordinado y alineado con las verdaderas demandas del tejido productivo. En un contexto de creciente internacionalización y competencia global, la patronal gallega considera imprescindible avanzar hacia una planificación aeroportuaria que trascienda el ámbito turístico y se consolide como una palanca clave para la competitividad empresarial, la atracción de inversión y el crecimiento económico sostenible.
El presidente de la CEG, Juan Manuel Vieites, trasladó esta visión en un encuentro institucional con el conselleiro de Presidencia, Xustiza e Deportes, Diego Calvo. En dicha reunión se presentó un documento elaborado a partir de las aportaciones de empresas y organizaciones empresariales gallegas, donde se identifican tanto los destinos prioritarios como las necesidades operativas más relevantes. El análisis refleja un consenso claro: la conectividad aérea en Galicia debe responder a criterios económicos y empresariales, no solo a dinámicas de demanda turística.
Uno de los principales puntos destacados es la consolidación de rutas nacionales estratégicas. En este sentido, Madrid y Barcelona se consideran conexiones imprescindibles en los tres aeropuertos gallegos, con una exigencia clara por parte de las empresas: horarios adaptados al uso corporativo. La posibilidad de realizar viajes de ida y vuelta en el mismo día se presenta como un factor determinante para optimizar la productividad empresarial y reducir costes operativos. Además, otros destinos nacionales como Valencia, Bilbao, Sevilla o Málaga también adquieren relevancia por su peso económico y logístico.
En el ámbito internacional, el empresariado gallego apuesta por priorizar conexiones con grandes hubs europeos en lugar de ampliar rutas de forma dispersa. Ciudades como Londres, París, Frankfurt, Ámsterdam o Bruselas son consideradas claves para facilitar el acceso a mercados globales mediante escalas eficientes y billetes integrados. Esta visión responde a la necesidad de fortalecer la internacionalización de las pymes y mejorar la competitividad en mercados exteriores.
Un modelo aeroportuario coordinado para impulsar la economía gallega
La CEG también subraya la importancia de avanzar hacia un sistema aeroportuario integrado, basado en la complementariedad entre las infraestructuras existentes. Según este planteamiento, el aeropuerto de Santiago de Compostela debería consolidarse como nodo principal de conexiones internacionales, mientras que A Coruña se enfocaría en viajes de negocio y Vigo reforzaría su papel industrial y logístico, especialmente en relación con la eurorregión. Este modelo permitiría evitar la fragmentación de la demanda y mejorar la eficiencia del sistema en su conjunto.
Otro de los aspectos relevantes es la necesidad de incrementar la presencia de aerolíneas tradicionales o de red en rutas estratégicas. Aunque las compañías de bajo coste han contribuido a ampliar la oferta aérea, la patronal advierte de que no deben monopolizar el sistema, especialmente en conexiones de alto valor corporativo. Las empresas demandan servicios que garanticen fiabilidad operativa, conexiones protegidas y una mejor experiencia de viaje, elementos fundamentales para el desarrollo de la movilidad empresarial eficiente.
Asimismo, la conectividad aérea debe integrarse dentro de una visión más amplia de movilidad intermodal. La mejora de los accesos terrestres a los aeropuertos, el desarrollo de soluciones Train & Fly y la coordinación con el transporte público son aspectos clave para lograr una logística empresarial competitiva. Esta integración permitiría maximizar el impacto de las infraestructuras y facilitar el acceso a los servicios aeroportuarios desde distintos puntos del territorio.
El contexto futuro también refuerza la urgencia de esta estrategia. Galicia se prepara para eventos de gran proyección internacional, como el Año Xacobeo 2027, así como un calendario creciente de ferias y congresos empresariales. Estas oportunidades requieren una red aeroportuaria capaz de absorber picos de demanda y responder a las necesidades de un tejido empresarial cada vez más globalizado.








