
El reducido tamaño medio de las empresas limita su capacidad, inversión en I+D+i y productividad. En los últimos años han aumentado los desincentivos al crecimiento
El país sigue destacando como motor de crecimiento dentro del bloque comunitario aún afectado por la inestabilidad económica global y las tensiones geopolíticas
ECONOMÍA & POLÍTICA22/11/2024
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La Comisión Europea ha mejorado su previsión de crecimiento económico para España en 2024, situándola en un 3%, un aumento significativo respecto a la estimación anterior de 2,1% emitida en mayo. Este incremento de nueve décimas convierte a España en la economía de mayor expansión entre las grandes economías de la Unión Europea (UE), solo por detrás de países más pequeños como Chipre, Croacia y Malta. En comparación, las previsiones de crecimiento para la eurozona y el conjunto de la UE se mantienen modestas en un 0,8% y un 0,9%, respectivamente.
Este optimismo de Bruselas contrasta con la previsión del Gobierno español, que había proyectado un crecimiento del 2,7% para el próximo año. Sin embargo, la Comisión subraya que estos datos no consideran los efectos económicos de la DANA, las inundaciones que afectaron el sur de España. "Los daños en las infraestructuras de las regiones afectadas pueden tener repercusiones más amplias en el tejido productivo más allá de sus fronteras, mientras que las perturbaciones de la actividad económica podrían reavivar las presiones inflacionistas, en particular sobre los alimentos", advierte la Comisión.
En el ámbito fiscal, Bruselas mantiene que el déficit de España se reducirá al 3% en 2024, una cifra clave para evitar procedimientos por déficit excesivo. Este dato contrasta con el déficit del 3,5% con el que se prevé que termine 2023, superando el umbral del 3% exigido por las reglas fiscales de la UE. Sin embargo, la Comisión advierte que España podría enfrentar dificultades para mantener el déficit bajo control en los próximos años. Para 2025, se espera un déficit del 2,6%, ligeramente superior al 2,5% que el plan de ajuste multianual del Gobierno había comprometido. En 2026, la previsión sube al 2,7%, sobrepasando en seis décimas el objetivo del 2,1%.
En cuanto a la deuda pública, la previsión es que continúe disminuyendo de forma gradual, bajando del 102,3% en 2024 al 101,3% en 2025 y alcanzando un 101,1% en 2026. Este descenso refleja una tendencia positiva que, sin embargo, aún deja a España con una de las ratios deuda/PIB más altas de la UE.
Bruselas también ha mejorado sus estimaciones de inflación para España, situándola en un 2,8% en 2024, por debajo del 3,1% pronosticado en primavera. Esta tendencia descendente se espera que continúe, con la inflación reduciéndose al 2,2% en 2025 y alcanzando el objetivo del 2% en 2026, alineándose así con los niveles deseados por el Banco Central Europeo.
A pesar de estos avances, el desempleo seguirá siendo un desafío. Se espera que España mantenga una tasa de paro del 11,5% en 2024, mucho más alta que la media de la eurozona (6,5%) y la de la UE (6,1%). No obstante, las perspectivas de empleo son alentadoras, con un crecimiento proyectado del 2,3% para el próximo año, aunque se prevé una moderación al 2,1% en 2025.
El crecimiento económico en la eurozona y en la UE se mantiene en un nivel mucho más bajo que el de España. La Comisión Europea ha dejado inalterada la previsión de crecimiento del PIB en la eurozona en un 0,8% para 2024, y ha reducido una décima la estimación para la UE, situándola en un 0,9%. Para 2025 y 2026, se anticipa un ligero repunte, con un crecimiento del 1,3% y 1,6% en la eurozona, y del 1,5% y 1,8% en el conjunto de la UE, respectivamente.

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