España lidera el crecimiento en una Eurozona en transición

Se espera que la inflación en la Eurozona se modere hasta el 1,6%, situándose por debajo del objetivo del 2% marcado por el Banco Central Europeo.
ECONOMÍA & POLÍTICA02/02/2026EditorEditor
Banco de España
Banco de España la economía española podría avanzar un sólido 2,4%,

La economía europea afronta un ejercicio marcado por la cautela y el crecimiento moderado, en un contexto donde persisten desequilibrios estructurales y una recuperación desigual entre países. Tras cerrar 2025 con un avance estimado del 1,3%, las previsiones apuntan a una desaceleración general en la Eurozona, que crecerá alrededor del 1% en 2026. Sin embargo, este escenario no es homogéneo y ofrece oportunidades relevantes para determinadas economías, especialmente para España, que vuelve a situarse como uno de los principales motores de crecimiento del bloque europeo .

Según el último informe European Economic Outlook elaborado por KPMG, el entorno macroeconómico europeo continúa condicionado por la debilidad del sector manufacturero y por una confianza del consumidor que no termina de consolidarse, sobre todo en economías clave como Francia y Alemania. Esta situación está llevando a los hogares a priorizar el ahorro frente al consumo, a pesar de la mejora de los salarios reales y de la relativa fortaleza del mercado laboral en el conjunto del área euro .

En contraste con esta tendencia, España presenta una evolución claramente diferencial. Mientras que Alemania apenas alcanzará un crecimiento del 0,8% y Francia se quedará en torno al 0,6%, la economía española podría avanzar un sólido 2,4%, muy por encima de la media europea. Este comportamiento refuerza la percepción de España como un entorno atractivo para la inversión empresarial, especialmente para pymes y autónomos que operan en sectores ligados al consumo, los servicios y la actividad turística .

El sector servicios impulsa la economía española

Fernando Cuñado, socio responsable de Mercados de KPMG en España, subraya que “nuestras previsiones ponen de manifiesto que la zona euro seguirá manteniendo un ritmo de crecimiento moderado en los próximos ejercicios, sobre todo por la debilidad del sector manufacturero”. En paralelo, destaca que “el sector servicios está experimentando un fuerte impulso”, apoyado tanto en el turismo como en el “efecto dinamizador de la inteligencia artificial en los servicios profesionales” .

Este dinamismo del sector servicios resulta especialmente relevante para el tejido productivo español, donde las pequeñas y medianas empresas tienen un peso determinante. Actividades como la hostelería, el comercio, la consultoría o los servicios digitales están actuando como palancas de crecimiento y compensan, en parte, la menor aportación de la industria. Para los directivos y empresarios, este contexto refuerza la importancia de invertir en transformación digital, automatización de procesos y nuevas soluciones basadas en datos e inteligencia artificial.

Desde el punto de vista macroeconómico, el escenario para 2026 dibuja una etapa de estabilidad monetaria. Se espera que la inflación en la Eurozona se modere hasta el 1,6%, situándose por debajo del objetivo del 2% marcado por el Banco Central Europeo. En este entorno, los principales bancos centrales mantendrían los tipos de interés estables en torno al 2%, lo que supondría el cierre del actual ciclo de recortes y ofrecería mayor previsibilidad a empresas y mercados financieros .

La inversión también muestra señales de recuperación gradual. Tras la contracción registrada en 2024 y el repunte del 1,9% en 2025, se espera un crecimiento más moderado del 1,2% en 2026. No obstante, las previsiones apuntan a una aceleración a partir de 2027, impulsada por el sector público, especialmente en ámbitos como defensa e infraestructuras, así como por el desembolso de los fondos europeos. Para las pymes españolas, estos programas representan una oportunidad estratégica para financiar proyectos de innovación, sostenibilidad y expansión internacional.

En el mercado laboral, la tendencia sigue siendo positiva. El desempleo continuará descendiendo hasta situarse en torno al 6,2% en 2026 en el conjunto de la Eurozona, lo que contribuye a sostener la demanda interna y a mejorar las perspectivas de consumo a medio plazo .

No obstante, el informe también alerta sobre los desafíos estructurales que persisten en la industria europea. Los costes energéticos siguen siendo elevados y, desde 2021, los precios de la electricidad industrial han aumentado de media un 58%. Este incremento está directamente relacionado con la sustitución del gas ruso por importaciones de Gas Natural Licuado, notablemente más caras. Aunque las energías renovables ya representan el 47% de la generación eléctrica frente al 34% de 2019, la transición energética requiere inversiones adicionales en almacenamiento y redes para reducir la volatilidad de precios y mejorar la competitividad empresarial .

Te puede interesar
Lo más visto
Tu título aquí